viernes, 2 de agosto de 2013

John Petrucci


John Peter Petrucci es un guitarrista, nacido el 12 de julio de 1967. Fue elegido como el Nº 2 en el libro “The 100 Greatest Metal Guitarists”. Petrucci se crió en un ambiente familiar de músicos en Boston. Aunque sus padres no son músicos, su hermana mayor tocaba el piano y órgano eléctrico, su hermano toca el bajo y su hermana menor toca el clarinete.

Aunque su hermana influyó en sus intereses musicales hasta cierto punto, John dice que empezó a tocar la guitarra eléctrica porque todos los muchachos del vecindario tocaban y le parecía algo divertido. Estudió en la escuela de música contemporánea de Berklee en Boston, donde junto a su compañero de secundaria John Myung, conocen a Mike Portnoy y fundan lo que hoy es Dream Theater, una de las bandas mas reconocidas en su género.

El interés de John Petrucci por la guitarra despertó al empezar a tomar clases a los 12 años. Fue tal la dedicación que tuvo para este instrumento que llego a practicar hasta 8 horas diarias con su colega y bajista John Myung.

En el marco del éxito de su banda Dream Theater ha logrado el reconocimiento y respeto de muchos músicos en el mundo debido a su notable habilidad para componer estructuras musicales complejas y bellas.

Prueba de esto, por ejemplo, es su incorporación en la gira G3 junto a Joe Satriani y Steve Vai, llegando a ser el guitarrista invitado que más veces ha participado en esta gira de guitarristas virtuosos. Tambien se le atribuyen varias piezas de la New York Metal Orchestra o Trans-Siberian Orchestra de la que ha sido parte numerosas ocasiones junto a su banda Dream Theater.

Actualmente Petrucci contribuye a la revista Guitar World con una columna mensual y también contribuyó con la escritura de las partituras para los libros de Images and Words y Awake, dos discos de Dream Theater.

Los guitarristas que más han influido en el estilo de John Petrucci han sido David Gilmour (de Pink Floyd), Kirk Hammett (de Metallica), Steve Vai, Alex Lifeson (del grupo Rush), Brian May (del grupo Queen), Steve Howe (del grupo Yes actualmente de Asia), Allan Holdsworth y el legendario Stevie Ray Vaughan. Sin embargo su máxima influencia, y la que el cita siempre como su guitarrista favorito cuando se le pregunta, es Steve Morse.

Empezó a experimentar con una guitarra de siete cuerdas para el disco Awake, lo cual, él cree, le dio al disco un toque más pesado y ha contribuido en la manera de componer y potenciar las posibilidades de este instrumento. Escribe activamente en su casa con su "four track studio" (consola de 4 canales) y siempre lleva con él un secuenciador a todas sus giras.

Actualmente, John Petrucci vive en Long Island con su esposa Rena Petrucci, con sus tres hijos, Sami Petrucci, Reny Petrucci y Kiara Petrucci, y su gata Little Girl. Cuando no está tocando la guitarra, John pasa la mayoría de su tiempo libre con su familia. Como curiosidad, John es un seguidor del físicoculturismo de manera que dedica parte de su tiempo libre al levantamiento de pesas entre otras actividades.

viernes, 12 de julio de 2013

Recordando al gran Dio (+Video)


Ronald James Padavona, conocido como Ronnie James Dio nació un 10 de julio de 1942, fue vocalista de heavy metal en grupos como Elf, Rainbow, Black Sabbath, Dio y Heaven & Hell.
Por su inconfundible técnica, timbre y registro, muchos lo han considerado una de las voces más emblemáticas e influyentes de la historia del heavy metal, así como el «padrino» del heavy metal.

Dentro de los clásicos fundamentales de su discografía figuran Ritchie Blackmore's Rainbow (1975), Rising (1976) y Long Live Rock & Roll (1978), de su etapa en Rainbow; con Black Sabbath, Heaven and Hell (1980), Mob Rules (1981), además de Dehumanizer (1992), Holy Diver (1983) y The Last in Line (1984) con su propia banda, DIO; y por último, The Devil You Know (2009) con los viejos integrantes de Black Sabbath en Heaven & Hell.

Desde finales de los 70 fue él quien ha venido popularizando el símbolo del heavy metal, la corna, mano cornuta o mano sacando cuernos. Dio falleció el 16 de mayo del 2010, luego de una batalla contra el cáncer estomacal.




miércoles, 27 de marzo de 2013

La exposición dedicada a David Bowie en Londres bate récords de ventas


La exposición que el Victoria & Albert Museum de Londres dedica a David Bowie. La expectación que ha levantado la muestra ha sido tal que ha batido el récord de pre-venta de entradas del museo. Concretamente, una portavoz del museo ha explicado que ya se han vendido “más de 47.000 entradas”para la exposición.
La muestra es fruto de tres años de trabajo de comisariado y, pese a que David Bowie no ha estado personalmente implicado, cuenta con la bendición del artista, quien permitió que el museo tuviera acceso ilimitado a sus archivos. Como resultado, el público podrá curiosear por primera vez entre más de 300 objetos ligados a los 50 años de carrera del cantante, incluyendo piezas de vestuario, fotografías, filmaciones, diseños de decorados y letras manuscritas.
Entre los items más valiosos, destacan los monos de Ziggy Stardust, elstoryboard del vídeo de “Ashes To Ashes”, los decorados del escenario de la gira Diamond Dogs o la capa que Alexander McQueen le diseñó para la portada de “Earthling”. Además, entre la selección de objetos también se cuentan multitud de manuscritos, tanto de letras de canciones y setlists como entradas de su diario personal o partituras.
La llegada de la exposición, que podrá visitarse hasta el próximo mes de agosto, ha coincido casualmente con la publicación de “The Next Day”, su primer disco en una década


The Strokes Comedown Machine



El morbo por ver si conseguían reconducir su carrera, por discernir si su sonido aún daba algo de sí, por decidir, al fin y al cabo, si aún quedaba vida en The Strokes, lo sació en cierta forma “Angles” (2011), un álbum fuera de tono pero que en la mejor de las hipótesis podía tacharse como reverso luminoso del asfixiante “First Impressions Of Earth” (2006). Con él, los de Manhattan parecían decir que, a pesar de las cacareadas rencillas internas, querían seguir grabando canciones, aunque tampoco quedara claro si tenían mecha para muchas más. ¿Quizá sólo las justas y necesarias hasta acabar su contrato de cinco discos con RCA?“Comedown Machine” debería despejar este tipo de dudas pero curiosamente se presenta como su largo más misterioso. Algunos, quienes defienden que deberían separarse y dejar un bonito cadáver al estilo de White Stripes o LCD Soundsystem, creen que estamos ante una despedida. Otros no habíamos visto a los Strokes tan en forma desde que editasen “Room On Fire” hace diez años.
Buscando aparcar cualquier influencia externa, resignados quizá a rendirse ante la corriente de opinión negativa que les persigue, el silencio ha sido el protagonista al promocionar “Comedown Machine”. Apenas han aflorado una sucinta nota de prensa, el anuncio de que no habría entrevistas ni fotos ni gira, un primer videoclip que recopila los mejores momentos de su carrera y una austera portada. Con eso han conseguido dos cosas: que se vuelvan a disparar las alarmas sobre su futuro y también, mucho más importante, que la música hable por sí sola. En voz alta.
Grabado en los Electric Lady de Nueva York, con un pellizco de guitarra inicial en “Tap Out” que parece guiñar un ojo a Jimi Hendrix, “Comedown Machine” les muestra dispuestos a sacar fuerzas de donde sea. Se intuye que ha sido un trabajo agotador pero sus resultados cunden. Esta vez sí, lo han grabado de nuevo los cinco juntos en el estudio y lo han armado mucho mejor que “Angles”, conservando algunas de las señas de identidad que allí defendían, pero digiriéndolas de otra forma, sobre todo en la búsqueda de nuevas sonoridades. La cosa vuelve a sorprender pero chirría menos. El disco-funk de la redonda “Welcome To Japan” les sienta de perlas. No olvidan esa new-wave que tanto apasiona a Casablancas (teclados aéreos en la bonita “Partners In Crime”, flashes de Blondie por aquí y por allá, y hasta A-ha asomando la cabeza en “One Way Trigger”) y las partes más aberrantes –derivadas, en teoría, de las diferentes visiones de cada uno de los miembros del grupo– se compensan con jirones de rock que recuperan a los mejores Strokes. En particular, la guitarra de Valensi y el bajo de Fraiture vuelven a cobrar un aliento que parecía olvidado, y temas como el titular o “All The Time”recuperan el espíritu de aquel garage seco y rotundo que hiciera de “Is This It” un álbum invencible.
Gracias a eso, y a pesar del aire crepuscular que respira un tema como“Call It Fake, Call It Karma”, la canción más ajena a su ideario que hayan grabado jamás, cuesta creer que temas como “Happy Ending” conlleven implícitos mensajes de despedida. O quizá sí, a estas alturas ya no sabe uno valorarlo muy bien... El caso es que, resumiendo, y aunque no sabemos tanto a dónde van como de dónde vienen, lo que sí deja claro “Comedown Machine” es que todavía se esfuerzan por mantener viva la llama de su sonido y recuperar parte de los créditos perdidos. Toreando sus propios demonios han conseguido acercarse lo más posible a ellos mismos y firmar un disco que, parecerá una obviedad, sólo ellos podían hacer.

lunes, 25 de febrero de 2013

Tributo a las mujeres que fabricaron guitarras en la Segunda Guerra Mundial

Quien esté interesado en la historia de las guitarras, pueden disfrutar del nuevo libro del autor John Thomas “Kalamazoo Gals: A Story of the Extraordinary Women & the ‘Banner’ Gibson Guitars They Built During WWII” (Las Chicas de Kalamazoo: La Historia de las Extraordinarias Mujeres y las Guitarras Gibson que Fabricaron durante la Segunda Guerra Mundial).

“Una Gibson es lo suficientemente buena” (“Only a Gibson is Good Enough") fue la frase que estaba inscrita en el mástel de las primeras acústicas fabricadas en 1942. Este lema solo apareció durante tres años y culminó la serie en 1945, años en que las guitarras son consideradas como auténticos clásicos y fabricadas con maderas únicas que las convierten en objetos de colección y muy apreciados en el mercado.

Thomas estará en un evento en Retrofret Vintage Guitars en Brooklyn el próximo 2 de marzo (Nueva York) en una firma de autógrafos y discutiendo sobre las guitarras con los asistentes.

Steve Uhrik, dueño de Retrofret cuenta: “Nos conectamos con este tema de una forma única. Su libro rinde tributo a una época especial en la fabricación de instrumentos y nosotros apreciamos y valoramos esas guitarras clásicas. Retrofret es una tienda de instrumentos dedicadas a guitarras clásicas y tiene un taller de reparación con mucho prestigio, que es manejado por una mujer y nuestro grupo de trabajo incluye a tres mujeres que se encargan de la parte técnica y reparación.
Finalmente es una historia real, especialmente esas que no son tan conocidas”, puntualizó.